Entrenamiento con frío para quemar grasas

Entrenamiento con frío para quemar grasas

Entrenamiento con frío para quemar grasas

Entrenamiento con frío para quemar grasas

El verano ya ha pasado, pero parece que sus efectos sobre nosotros aún no lo han hecho. Tras las vacaciones y las terracitas a todos nos toca volver a la rutina del trabajo y, también, del entrenamiento y quemar grasas.

Muchos son los que vuelven al gimnasio para volver a quemar grasas que los mojitos y las comidas de fin de semana nos han dejado. Suele ser habitual encerrarse en una sala de cardio y no salir de ahí hasta que uno recupera la figura de antes del verano.

Habitualmente, suele extenderse la idea que sudando en espacios calientes es más lógico potenciar la pérdida de grasa que tanto buscamos, pero en realidad lo que logramos principalmente es incrementar nuestra deshidratación.

El sudor suele ir vinculado a la pérdida de peso, pero de forma errónea, es más una consecuencia que una causa. La pérdida de grasa corporal se debe a la actividad que genera ese sudor y no al propio hecho de sudar.

El frío, tu aliado para quemar grasas

No, esto no significa que debas meterte en un congelador industrial para ver si así puedes bajar esa tripa.

El beneficio de hacer entrenamiento en situación de frío se debe a un péptido que se encuentra en los músculos llamado sarcolipin o SLN.

Según recientes estudios, se ha hallado una vinculación entre el buen funcionamiento de este péptido, el SLN y un menor riesgo a sufrir obesidad.

El SLN o sarcopilin se activa gracias al ejercicio físico y al frío y fuerza a nuestro organismo a trabajar con mayor intensidad, unido al efecto del frío, consigue que sea una combinación casi perfecta.

Dicho de otro modo, este péptido resulta ser un “acelerante” para quemar grasas cuando se combina el frío con el ejercicio físico.

Alerta: Como siempre en estos casos, la moderación es tu mejor aliada. Como ya hemos dicho en el principio, no se trata ahora de irse a hacer spinning en un congelador, tan solo hay que ser consciente que un entrenamiento donde se combina el frío y el esfuerzo físico es un buen método para perder algo de las grasas que hemos ido acumulando a lo largo del verano.